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AbuliaEstar en el mundo, pero no pertenecer a él. April 30 Creo que he vuelto, no?No se como pero después de tanto tiempo he acertado con la maldita contraseña y creo que por fín estoy escribiendo en mi blog. Hay alguien por aqui¿ February 15 PreguntaMe puede decir alguién cómo insertar un vídeo (joer, no puedo poner interrogantes, con lo que los necesito argggg) February 12 Los costes de la individualización - Helena Béjar-"...responsabilidad respecto a sí mismo: cada cual, en tanto que artífice de sí mismo, es responsable de su cuerpo, de su imagen, de su éxito y de su destino. El valor que el neopersonalismo atribuye a la autonomía y a la autorrealización, combinado con el olvido de la distribución desigual de las condiciones del éxito profesional, hace que el fracaso tenga un carácter personal".
"En éste contexto el individuo ligero no puede arraigarse más que en sí mismo ("la empresa de sí mismo"), única instancia dotada de una cierta permamencia en un mundo complejo, incierto e inivitable(...) La fragilidad del hombre contemporáneo se explica por la falta de creencias que no sean autorreferenciadas y la necesidad al tiempo de establecer relaciones ligeras y descomprometidas. (Me refiero a creencias en un sentido teórico débil, pero presentes en el vocabulario moral de nuestra modernidad líquida a través de valores como la autoestima, la independencia y demás vocablos pislogicistas). Así, la inseguridad y la incertidumbre pasan de ser "una irritación temporal (...) a ser el canal de la interpretación sistémica de la cohesión social". El resultado -de la individualización- es que los problemas sociales son percibidos de forma creciente en términos de disposiciones psicológicas: como inadecuaciones personales, como sentimiento de culpa, angustia, conflicto y neurosis. Asió emerge, paradójicamente una inmediatez entre individuo y sociedad, una relación directa entre crisis y enfermedad. Las crisis sociales aparecen como crisis individuales y ya no (o muy indirectamente) son percibidas en términos de que su raíz está en el ámbito social,. Esta es una explicación de la aparente resurreción de la psicología".
"Beck define la individualización no tanto como apatía política sino como una mudanza estructural de las instituciones que supone una desintegración de las formas anteriores de existencia. La transformación de las instituciones genera las "categorías zombi" como la familia, el barrio y la clase. Mientras que las dos primeras son revindicadas por los militaristas, el concepto de clase se ha disuelto en el dinamismo del mercado de trabajo apoyado por los restos del Estado del bienestar. También el pleno empleo es otra categoría zombi, reemplazada hoy por el empleo flexible que disuelve el lugar de trabajo como ámbito de formación de la personaldiad. La pobreza es otra categoría zombi, sustituída por la de exclusión"
"Lo que experimenta el individuo de manera más acuciante es una continua ansiedad por no poder resolver solo ni cargar a nada ni a nadie con los problemas que la sociedad de riesgo, individualizada o líquida le presentan como si fueran producto de su acción, y no efectos de los marcos colectivos - o de la ausencia de los mismos- en los que vive. Como mucho, la culpa se vierte sobre uno mismo, y se traduce como una incapacidad interna, no sólo de resolver los problemas, sino de bregar con unas cargas cuyo origen se cesconoce".
"Los hombres contemporáneos si se ponen enfermos es porque no fueron lo suficientemente decididos e ingeniosos como para seguir un régimen sano. Si siguen estando desempleados es porque no aprendieron la técnica para salir con bien de una entrevista (...) si no están seguros sobre las expectativas laborales o se preocupan por el futuro es porque no saben aprender y dominar como deberían, las artes de impresionar a los demás..."
"Los problemas que nos impiden tener una vida digna son sociales y no psicológicos."
Y digo yo... Si nos hacen pensar que todos los problemas que manifestamos las personas son psicológicos, como puede ser por ejemplo, que en mi ciudad haya tan solo un psicólogo para todos los niños (ellos son el futuro: la prevención es lo primero). Y para los adultos, o tienes dinero para un terapeuta, o te pudres en la lista de espera, o en esa atención personalizada de una vez al mes pastilla en la boca y nos vemos el mes siguiente. Sin pasta no eres nada amigo, y si no se escapan los billetes por tus orejas es porque no trabajas lo suficiente, o porque no estudiaste lo suficiente. Si no ligas es porque tu coche es una puta mierda, porque no utilizas toallitas para eliminar los granos de tu cara, o porque no vas al gimnasio todas las semanas.
Si estás deprimido es porque te regodeas en ello, y porque no metiste en el carro de la compra, junto a los yogures para ir al baño, aquel libro de autoayuda por tan sólo 5 euros.
Y ahora dime cuatro gilipolleces del positivismo psicológico... verás dónde me las meto.
February 05 Miradas de un futuro incierto![]() "El arte como denuncia, como reclamo a conciencias anestesiadas, aletargadas. El arte como sinónimo de agitación espiritual, material, acción".
''Sin embargo, con la televisión e Internet ya no hay excusas para ignorar los horrores que tienen lugar en el otro lado del mundo o en el propio patio trasero''
Sebastián Salgado
La timidez de los pobres "Porque sólo la lengua nos hace iguales. Igual es quien sabe expresarse y entiende las expresiones ajenas. Que sea rico o pobre importa menos. Basta con que hable. Los diputados constituyentes creían que nos moríamos de ganas por coser intestinos a la gente o escribir "ingeniero" en las tarjetas de visita (...) Tratamos, en cambio, de educar a los chicos para una ambición mayor: ¡Pasar a ser soberanos! No médicos o ingenieros".
(Escuela de Barbiana; L. Milani, 1976)
January 31 ¿No sabemos ahorrar?La nomina de mi padre (Articulo de Forges en El Pais) 'La nomina de mi padre en diciembre de 1979 era de 38.000 pesetas. Él trabajaba como peón en una obra. En ese mismo momento le ofrecieron comprar una casa. Le pedían un total de 500.000 pesetas por ella. Decidió no arriesgar y continuar viviendo en régimen de alquiler, en unas condiciones muy buenas. Se trataba de una casa modesta pero muy bien ubicada, en pleno centro de un pueblo cercano a Barcelona. A los pocos meses mi padre y mi madre compraron un terreno en otro pueblo de la misma província y en menos de cinco años de esfuerzo ya habían levantado y pagado una vivienda de 120m2. Han pasado 27 años. En 2006 y en el mismo pueblo donde viven, un piso modesto de 75m2 a las afueras no se encuentra por menos de 35 millones de pesetas, y estoy siendo muy generoso. En el año 1979 el coste de un piso era del orden de 14 mensualidades de un peón de obra 38.000 pts/mes x 14 meses = 532.000pts. El sueldo en 2006 de un universitario recién titulado en ingeniería informática sin experiencia profesional no llega a las 200.000 pesetas mensuales. En el año 2006 una vivienda modesta cuesta 175 mensualidades (14 anualidades!!!!) de un ingeniero informático. 200.000 pts/mes x 175 meses=35.000.000 pts. Los jóvenes de hoy necesitaríamos cobrar 2,5 millones de pesetas mensuales para estar en igualdad de condiciones con nuestros padres que compraron una vivienda a principios de los años 80. 2.500.000 pts/mes x 14 meses = 35 Mill. de pts. Los pisos en el año 2006 deberían costar 2,8 millones de pesetas para que los jóvenes de hoy estemos en igualdad de condiciones con nuestros padres en 1979. 200.000 pts/mes x 14 meses = 2.800.000 pts No encuentro adjetivo alguno en el año 2006 para calificar lo que mi padre consideró arriesgado en 1979. Está claro que los pisos no van a pasar a costar de la noche a la mañana 30 veces menos, de 35 a 3 millones. También está claro que no voy a cobrar 2,5 millones de pesetas mensuales, por muy buen trabajo que encuentre y por muchos estudios que tenga. Lo primero que se le ocurre a uno es seguir viviendo en casa de sus padres y ahorrar el 100% del sueldo durante los próximos 14 años, para el año 2020 (yo rondare ya los 40 años de edad) tendré el dinero suficiente para comprar una vivienda al coste del año 2006 pero, por supuesto, no al coste del ano 2020. Evidentemente esta ocurrencia la desecha uno antes de hacer cualquier cálculo. Aunque un joven bienintencionado consiga ahorrar 2, 4 o 6 millones con mucho esfuerzo en pocos años, a día de hoy nunca podran evitar: 1) Pedir un préstamo al banco a 40 o 50 años (si consigues ahorrar 2, 4 o 6 millones puedes reducir el periodo a 35 - 45 años, pero 5 años no suponen prácticamente nada cuando estamos hablando de medio siglo de pago). Te darás cuenta de que no vives en una democracia sino en una dictadura. El dictador no se llama Francisco Franco, sino La Caixa, BSCH, Banc de Sabadell o, en general, 'la banca'. Ni siquiera tendrás la libertad de decir lo que piensas a, por ejemplo, tu jefe, no vaya a ser que cierre el grifo y no puedas pagar al dictador. 2) La otra solución es pagar un alquiler de por vida. En este caso el dictador se llamará Juan Garcia, Jose Perez o Pablo el arrendador. La situación no es distinta a 1). Después de esta reflexión ten la delicadeza de no decir a un joven que su problema es que no ahorra, eso fue válido para tí en 1979, incluso era válido para algunos jóvenes en 1999, pero no en 2006, en 2006 sólo consigues cargar con más impotencia, si cabe, al muchacho. El esfuerzo de nuestros padres, sin duda alguna admirable, no era estéril (podían obtener una vivienda de propiedad en un periodo de 5 anos). El mismo esfuerzo realizado por nosotros, los hijos, sólo llega para quizá reducir en 5 años una hipoteca de medio siglo. La vivienda nunca fue un objeto para enriquecerse, sino para vivir y es de lo poco material que sí necesitamos. La ley del libre mercado puede establecer el precio de los televisores de plasma al precio que quiera... yo no los compraré... pero nunca tuvimos que permitir que esa misma ley fijara el precio de la vivienda, porque todos necesitamos vivir Forges, EL PAIS, 2/5/2006 Comprar viviendaUn día para recordar
A las 5 de la tarde había quedado con la chica de la inmobiliaria para ver un piso. “céntrico, económico y bonito” (a partir de hoy ya no creo en esa conjunción). La vivienda era tan céntrica que cuando he llegado (en su coche) estaba totalmente desorientada, si me hubieran dejado allí sola aún no hubiera encontrado mi casa. Al entrar en la vivienda había dos abuelillos, el marido estaba sentado en el salón (10 metros), mirando la tele como si estuviera encendida, pero sin estarlo. Su mujer nada más verme me ha cogido del brazo como una posesa, “¡Qué chica más guapa!” (y otra palabra rarísima que ahora no recuerdo que no dejaba de repetir) y me ha arrastrado por todos los rincones de la casa. Si digo rincones me quedo muy corta, me ha enseñado los recovecos más prosaicos de la vivienda. Donde más se ha ensañado ha sido en la cocina y el baño. En la cocina me ha enseñado donde guarda las patatas, me ha dicho dónde las compra, me ha enseñado su arsenal de cajas de leche, y me ha asegurado que “no se va a caer nada de la cocina, y que si viviera el difunto que se la hizo podría preguntárselo”, me ha enseñado la caldera abriendo la tapa, supongo que para que comprobara la instalación, los cajones... Pero lo mejor ha sido al final, cuando me ha enseñado el baño. Con toda su buena intención se dirigía hacia el inodoro, y... ¡tachán! ha abierto la tapa del wc ante mi mirada estupefacta. Tras enseñarme el pis de su marido, ofrecerme sus disculpas y dirigir sus reprimendas al abuelo (abducido por la tv), ha terminado mi visita.
Bueno, esto ha sido un pequeño resumen, tenía que escribirlo para poder creérmelo y para recordarme como dice mi amiga Arantxa que “somos unas desgraciadas”. Época de exámenes
Cuando acechan los exámenes, una decide quedarse en casa para estudiar. Piensa que en este estado de reclusión que abarca los días previos a las pruebas, no tendrá más remedio que instruirse, con esa especie de apuntes-collage que le han prestado sus compañeros.
Que lejos de la realidad, en el intento he vuelto a pasearme por éste sitio, buscando con avidez una buena excusa para ocupar mi tiempo de encierro. Antes de entrar aquí lo intente de diversas formas: - limpieza general de la casa. - Matarme a hacer tablas de gimnasia con mi amiga Cindy Crawford - Visitar páginas web interesantes (XXX) - Aseo corporal. - Aseo corporal de mi perra. - Comer , fumar, llamar por teléfono, enviar sms a gente que no se acuerda de tu existencia, y que obviamente no te contesta - Autismo sofá-tv-teletienda - Hablar con el servicio de atención de tu compañía de móvil. (Esto lo recomiendo, ocupa bastante tiempo, y da gusto oír “lo siento no he entendido”, a la máquina de turno. Además permiten los insultos. - Bailar desenfrenadamente con mi perra al ritmo de “Kiss FM” - Abrir la nevera dos veces por minuto y comprobar que todo sigue igual. - Lamentarse y volver a empezar. ---------------------------------------------------------------------------
Bueno y ya con esto desahogo algo de mi neuroticismo. Este medio tiene su utilidad. Y ahora voy a buscar alguna foto chachi piruli para este espace molón, que seguro que eso me ocupa una media hora.
January 30 Democracia y participaciónEn vísperas preelectorales, somos espectadores del despliegue de las fuerzas políticas, en su máximo esplendor de marketing. Como si del cortejo en el reino animal se tratara, los medios de comunicación nos muestran la magnificencia de nuestros políticos, con sus nuevos trajes de buenas intenciones, sus sonrisas y sus poses más encantadoras.
No obstante, el cortejo del voto no resulta ni tan deslumbrante, ni tan encandilador como se pretende desde ésta esfera política. El desencanto sobre nuestros políticos lleva ya mucho tiempo servido y dicho plato está ya demasiado frío.
En consecuencia, se dice que está aumentando el desinterés sobre la ciudadanía en la política, y es más, este declive en la confianza política se ve estrechamente relacionado con la pendiente que sufre el asociacionismo.
Es indudable que vivimos en una época de constantes cambios, en la que los grandes teóricos nos hablan del individualismo, de la pérdida de valores, del hedonismo... en definitiva; del desinterés hacia todo lo que está más lejos de nuestro propio ombligo. ¿Pero son estas afirmaciones realmente ciertas? Por ejemplo; ¿no nos importa a la ciudadanía, lo que sucede en el medio ambiente, o lo que sucede con las políticas de la vivienda?
Ante estas preguntas, la realidad nos responde que estamos equivocados. Situándonos en el medio ambiente, según el ecobarómetro andaluz, realizado por el ISA-CSIC 2003, vemos como en una escala en la que 10 es ser muy ecologista y 0 es ser nada ecologista, el porcentaje que se situaba más allá del 5, representaba el 85% del total. Según el estudio, estaríamos hablando de una población qué tiene interés en ecologismo, que potencialmente puede acudir a una movilización (por ejemplo el Prestige), pero que sin embargo tiene poco interés en la política y con bajos índices de participación en organizaciones ecologistas (3,3%).
Existen muchos ejemplos en donde se ha visto la implicación activista de la sociedad civil; vivienda, desempleo, juventud... Ésta participación ciudadana y este compromiso, aunque a menudo sea individual (ejemplo: comprar productos que no dañen la capa de ozono, reciclar...) indican que por supuesto sí nos importa lo que ocurre a nuestro alrededor y lógicamente, indirectamente a todos nos importa la política.
Lo que sucede es que aún estando en democracia, ésta palabra nos resulta demasiado lejana. Las personas nos asociamos a organizaciones sociales, pero participamos de forma asistencial. Es decir, ¿cuál es el poder de decisión que de forma efectiva tenemos en sus programas? Podemos por ejemplo, ir a una organización benéfica y poner nuestro granito de arena cuidando una hora al día a personas mayores, dándoles de comer, ofreciéndoles nuestra compañía, aportando donaciones periódicas... ¿Pero que grado de implicación política tenemos? ¿Quién decide la distribución de la partida presupuestaria, o la elección de nuevos métodos de trabajo en esa organización?
En temas de política general existe la misma laguna. Por ejemplo, en tu ciudad en lo relativo al urbanismo. ¿Qué poder tienes de decisión? ¿Te han preguntado tu opinión cuando se han realizado cambios en la estructura de tu ciudad? En este aspecto, como vemos, la democracia queda en manos únicamente del voto y es en ese momento donde delegamos todo nuestro poder de decisión. Así nuestro voto y nuestra forma de participación, es igual de asistencial que aquella que tenemos mayoritariamente en las asociaciones.
Ahora podemos entender y encajar bien todo lo que planteaba al principio; el declive en el interés político junto al declive del asociacionismo. Puede ser que las personas seamos más individualistas, pero también es cierto, que somos más críticas y ahí está la clave de todo. Aumenta nuestro desinterés, porque antes se ha abusado de nuestra confianza y porque se están dando cuestiones de dudosa transparencia y de una participación arcaica que no se ajusta al individuo moderno.
Por todo lo anterior, podemos concluir que es necesaria una revisión en las líneas de organización política. No podemos entender nuestra sociedad como democrática, si nuestro único poder de decisión es dejar en mano de unos pocos, su propia elección y libre albedrío. Queremos estar presentes y sentirnos útiles en todos los procesos de decisión que atañen a nuestra sociedad. Y es desde una política democrática, dónde se deben abrir nuevas vías de participación activa, para poder en última instancia construir juntos los retos presentes y futuros.
Ciudad de Dios
Dirigida por Fernando Meirelles & Katia Lundi (2002) “Si huyes te pillan y si te quedas te comen”
En esta frase se condensa el frenético y caótico mundo de ésta comunidad de “Ciudad de Dios”. Un proyecto habitacional que inevitablemente ya desde su diseño, si es que puede llamarse de éste modo, auguraba un mal final. Ciudad de Dios nace con la semilla del desinterés institucional, del abandono, de la no planificación y de la prisa siempre mal consejera. El resultado de éste modo, no puede ser otro; guetos de miseria, “dioses” de metralla y polvo blanco, venganza, desesperación, poder y odio. Conforme avanza el metraje parece que la “Ciudad de Dios” se aleja, dando paso a la “Ciudad del Infierno”, una como tantas otras que no por casualidad se encuentran alejada de nuestra mirada. November 10 colorterapia¡Bienvenidos a la cromoterapia! "La contemplación del encadenamiento de los doce colores del círculo cromático provoca una sensación de armonía, como si se comunicaran entre ellos por medio de algún lenguaje secreto. Producen una sensación de alegría dinámica, como la que suscita el espectáculo en movimiento de los monos multicolores que pululan por las pistas de esquí, enfatizado por la pureza de la luz reflejada por la nieve". Si con esto no nos llega la sensación de alegría , contamos también con la musicoterapia. Cualquier idea o alternativa, será bien recibida. Déjenlas por ahí, y si eso las ojeo... Se cierra el telón durante algún tiempo. Hasta la próxima función! Volveré. :-) November 06 D/s![]() ![]() Ya puestos a obecer, que séa de buena gana.
(Para tí, que se haces incursiones por mi espacio. Cuídate sol). La obediencia debida a los expertosEn referencia al blog de Marta: http://elsuenodelamarmota.spaces.live.com/
Stanley Milgra, impresionado por los hechos que habían tenido lugar en la Alemania nazi, trató de buscar una explicación al Holocausto. ¿Por qué los nazis consiguieron que parte del pueblo alemán los secundara en sus actos criminales?
Para responder a esta pregunta, Milgram intentó reproducir en su laboratorio las condiciones de obediencia a una autoridad legítima que se dieron en la Alemania nazi.
Reclutó a sus sujetos a través de anuncios en la prensa en los que se solicitaba colaboración para participar en un experimento sobre memoria a cambio de algún dinero. No se trato, por tanto, de un estudio en el que se recurriera a estudiantes como sujetos experimentales. La muestra se compuso de personas de diferentes edades y niveles profesionales.
Una vez en el laboratorio, cada sujeto se encontraba con una persona de mediana edad que decía haber acudido también por el anuncio, aunque en realidad era un colaborador del experimentador. Después de explicar a los participantes que el experimento trataba de ver los efectos del castigo sobre el aprendizaje, se sorteaba quién hacía de alumno y quién administraría los castigos, si bien, por exigencias del diseño experimental, era siempre el cómplice del experimentador el que hacía de alumno. A continuación, se pasaba a la sala del experimento. Se ataba al alumno a una silla y se le aplicaban unos electrodos en las muñecas. El sujeto se situaba detrás de un cristal con los aparatos para suministrar las descargas eléctricas cada vez que el que hacía de alumno se equivocaba en la tarea de aprendizaje, que consistía en asociar palabras.
Con cada nuevo error, debía de aumentar la intensidad de la descarga. Las descargas iban de intensidades ligeras hasta algunas muy fuertes, que estaban indicadas con carteles de “Peligro, descargas muy fuertes”. Se explicaba que las descargas podían ser dolorosas pero no ocasionaban lesiones graves. Ni que decir tiene que el alumno iba cometiendo múltiples errores en el aprendizaje y se instaba al sujeto a ir aumentando la intensidad de las descargas, que por supuesto eran fingidas. Por o éstas llegaban a voltios, el cómplice comenzaba a gritar y a pedir abandonar el experimento. El experimentador instaba al sujeto a continuar por el bien del experimento, pero sin amenazarle con ningún tipo de sanción. El por de los participantes llegaron a la máxima intensidad de descarga. Los sujetos de Milgram respondieron así al experimentador porque le consideraban un experto y eso les bastó para seguir sus directrices.
Es interesante señalar que Milgram repitió el experimento en varias ocasiones y obtuvo siempre resultados en la misma línea. Algo parecido ha sucedido en las diferentes réplicas realizadas con el mismo paradigma en muchos países. Paralelamente se han analizado con detalle el tipo de procesos que pueden explicar el comportamiento de los participantes en estos experimentos.
Sin ir más lejos, en España, en un experimento en el que se utilizó el paradigma de Milgram, se encontraron tasas de conformidad a la autoridad del 90%.
¿Podemos pensar que todos los que participaron en estos experimentos eran unos sádicos?
La explicación de este tipo de experimentos de hechos no hay que buscarla en patologías psicológicas, sino en el poder de influencia de la autoridad, no sólo cuando actúa de forma coercitiva.
Lo inquietante de estos resultados experimentales es la analogía que guardan con muchas situaciones de la vida real en que no nos explicamos cómo gente normal es capaz de seguir las órdenes de ciertas autoridades y actuar de forma extremadamente cruel contra víctimas inocentes.
Todo esto, lo que me hace es fijarme no tanto en los hechos que se manifiestan, sino en el por qué de ellos.
Y me fijo ahora en la ciencias. En la adoración que los hombres le profesan. En su concepción "ética" y "neutral".
Podemos pensar en la física (Einstein-Bomba Atómica), en la medicina, en la psicología.., observar quién tiene el poder de dar forma a todo este conjunto de conocimientos... y yo personalmente hacerme pis en los pantalones.
October 26 Haciendo negocietes![]() Preciosas obras de arquitectura...
La estancia de los presos durante su condena en el hotel más lujoso de nuestras ciudades, nos saldría muchísimo más económico a todos los ciudadanos. (Pero esto tampoco cuenta). Pobres niños pobres -Otra vuelta de tuerca- Enrique Marínez Reguera A lo largo de mi labor profesional he tenido que hacer frente a tres épocas muy diferentes:
La primera abarca la década de los años 70 y fue una etapa que yo llamo de pobreza carencial. En ella, mi trabajo consistía sencillamente en luchar contra la penuria económica, contra el chabolismo, la falta de higiene, de salud, de escuela, contra la alimentación inadecuada y el vestir miserable. Cuando hablamos de pobreza, la gente sigue pensando en esas cosas.
Pero aquella situación, aún siendo tan precaria, gozaba de ciertos bienes que sólo empezamos a valorar cuando los perdimos: se gozaba de pertenecer al barrio, del tejido social que había entre los vecinos, de solidaridad en cualquier emergencia; los vecinos tenían trabajo, muy humilde pero previsible y duradero; y no faltaba cierto sentido de la dignidad, se trataba de ser “pobres pero honrados” como se decía entonces.
Por eso a la pobreza carencial siempre se la consideró inofensiva, era percibida como debilidad y por tanto podía suscitar compasión, pero jamás miedo; hacía sentir lástima y estimulaba la solidaridad, el apoyo, es decir, propiciaba la sociabilidad y algún tipo de relaciones sociales.
Excuso decir que aquella pobreza carencial nunca fue resuelta ni estamos en camino de que lo vaya a ser: hace poco leí en la prensa que según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, la brecha entre ricos y pobres ha aumentado, casi el 20 % de los españoles vive por debajo del umbral de la pobreza, lo que en números significa que no llegan a los 369 euros al mes. Y no podría ser de otro modo puesto que de las cien entidades más poderosas que hay hoy en el mundo, sólo 49 son Estado mientras que 51 son multinacionales; y la globalización ha otorgado al poder económico la capacidad normativa tanto en lo jurídico como en lo moral.
Pero mientras luchábamos contra la pobreza carencial nunca pudimos imaginar que con la globalización nos esperasen formas de pobreza mucho más severas.
Fue por aquel entonces cuando vino la reconversión industrial, los despidos masivos, la eventualidad del trabajo basura, y el paro como algo estructural, que obligó a la población carente a transitar de ser “pobres pero honrados” a ser “población excedente”, es decir, gente que está de sobra y que sería un alivio el que desapareciera. Y facilitando esa desaparición comenzó a prosperar el negocio de la heroína, un modo de exterminio sin alboroto, un genocidio que arrojó a los carenciales, de ser población excedente a ser población peligrosa y en peligro, el paradigma culpable de la inseguridad ciudadana. Y frente a la presunción de inocencia se consagraron las medidas de prevención.
Quiero que os fijéis en algo esencial de ese cambio que se acababa de producir: mientras los pobres eran considerados inofensivos, los que provocan inseguridad ya no, no cabe con ellos la misma conmiseración que pudiéramos sentir hacia los hambrientos; lo más coherente con los peligrosos es su exclusión. La sociabilidad que era cosa de dos fue sustituida por una escisión autista; la sociedad, así, quedó ontológicamente dividida en dos categorías de seres contrapuestos: los peligrosos y los que se defienden de ellos. A partir de ahí, el que se defiende percibe sobre todo su vulnerabilidad, poniéndole al otro muy difícil el que le percibamos necesitado de defensa.
Era la década de los 80, que yo llamo de criminalización de la pobreza, en la que, los que antes suscitaban compasión comenzaron a suscitar repudio y a ser hostigados en consecuencia. A partir de ese momento la sociedad se volvió dualista: o integrados o excluidos, o población sin riesgo o población de riesgo, o víctimas de la inseguridad o peligrosos. El presidente de EEUU lo proclamó en su día de un modo candoroso: “los que no están conmigo están contra mí”, o sea, o eres de los nuestros o eres el enemigo, o eres vigilante o serás vigilado; detrás de lo cual palpita una hipótesis totalitaria no menos eficaz que la del delirio nazi.
Y todavía nos faltaba por padecer una etapa en que hasta la pobreza se volvería rentable, y que va desde el comienzo de los años 90 hasta hoy. Pero ¿cómo se le podría sacar algún beneficio al que ya casi nada le queda?:
Responder a la inseguridad ciudadana y llevar a efecto la detección, vigilancia, control y exclusión de los peligrosos, requiere muchísimo personal, mucha preparación y mejor organización, sobre todo desde que la seguridad está en el centro de cualquier discurso; de ahí que hayan proliferado infinitas industrias de la seguridad ciudadana, infinitas instituciones de control, y fundaciones y ongs y planes y proyectos y puestos de trabajo. Es decir, el dualismo constitutivo de vigilantes y vigilados se ha ido consolidando e institucionalizando y, como en una guerra, ha ido movilizando cada vez más capital interesado en ello. Por eso yo suelo decir que hemos transitado de la sociedad de consumo a otra sociedad de consumidores y consumidos. De hecho, por esta vía, todos los que intervenimos en nombre de algún poder, por pequeño que sea: psicólogos, educadores, trabajadores sociales, celadores, vigilantes, incluso los voluntarios encuadrados en ongs, nos sentimos legitimados para aplicarle a “los otros”, seanpobres, o grupos de riesgo o locos o criminales, o simplemente estimados como indeseables, algún tipo de terapia o pedagogía siempre que esté subvencionada, con lo cual damos cobertura pública y profesional y “científica” a aquella escisión autista tan mostrenca de: las personas que abundan en recursos respecto a aquellas otras que no tiene ni lo imprescindible. Excuso deciros que todo esto tiene no poco que ver con eso que Joseph Ramoneda, cuando intenta encontrarle sentido a la reciente revuelta urbana de Francia, llama el “tránsito del Estado social al Estado penal”.
Todo lo dicho hasta aquí explica que, siendo yo una persona voluntariosa y bienintencionada, que dediqué a los chavales cuarenta años de mi vida, siempre percibí en ellos una tenaz resistencia a dejarse influir; siempre notaba mi buen corazón en contraste con su empecinada resistencia. En cambio tardé mucho en percibir lo legítimo y necesario que pudiera serles defenderse de mi función, para ellos tal vez peligrosa. De hecho, después de todas nuestras intervenciones, suelen seguir siendo pobres, siendo además objeto de sospecha y vigilancia; sus vidas llenan nuestros informes, y se saben rodeados por una enorme población de clase media, que sólo parece conseguir salir adelante en la medida en que se aplica con tesón subvencionado a investigarles e informar y controlarles y castigar.
En mi opinión, pretender contribuir a solucionar sus problemas, sin tomar partido por ellos, sin salirse del dualismo autista imperante, sin restaurar el intercambio de vivencias personales que en eso precisamente consiste la sociabilidad, sin devolverles “su” protagonismo, en mi opinión, insisto, o es pecar de ingenuo o es ir de tramposo. October 24 Monos y Monazos¿Vivimos la vida? ¿O nos viven la vida?
Realmente me pregunto a donde narices vamos con tanta prisa, y pienso que quizás sea esta la forma de mantenernos ocupados para no pararnos a pensar, para no cuestionarnos nada de lo que aceptamos como normal e inevitable.
Son cuatro monos los que gozan del poder. Y somos millones de monos los que jugamos a su juego, los que nos sometemos dulcemente a sus maquinaciones y perversiones.
¿Recordáis la canción de Depeche Mode? "Master and servant"..., bien pues sólo en ese juego uno puede ser realmente libre. Así lo explica la letra, y que razón tiene...Cada día estoy más convencida de ello.
¿Cómo consiguen que no tengamos voz? Sencillamente se puede resumir en una palabra: Miedo.
Tenemos miedo ya, hasta de mirar a una persona a los ojos, miedo a relacionarnos...(inseguridad ciudadana, eso es lo que nos hacen pensar).
¡Que gran estrategia esta del miedo!
Somos muchos, pero no nos unen los intereses. Nos segregamos, no tenemos una identidad, ni conciencia común. Somos monos dispersados que peleamos entre nosotros mismos. Nos damos patadas y puñetazos, nos miramos con recelo...
Sólo en nuestras cómodas casitas estamos seguros. Crean el miedo como una mera mercancía. Creada la necesidad, nos lo ponen a la venta, y trabajamos ocho horas en una porquería de trabajo para luego comprarlo. Adquirimos ese producto inservible para una necesidad creada, ficticia e impuesta, como todas las demás.
¿Quién no sabe que va a ser de él en el futuro? ¿Pero no nos hemos enterado? Al final del túnel tenemos la caja de pino, eso y nada más.
¿Para que correr tanto y hacía donde?
Caminemos juntos, sentémonos en un banco a comer pipas, hablemos, mirémonos a los ojos y entendámonos...
¡Que pocos monos hijos de puta hay! Pero están unidos, ellos sí saben lo que quieren y caminan juntos hacía su meta. ¿Cuál es su objetivo? ¿Cuál es su meta?
Inmovilizarnos, acojonarnos e individualizarnos. Así nuestro manejo no opone resistencia.
Cinco horas diarias frente al televisor (y cinco horas comentando las jugadas que vemos), emite la dosis suficiente de parálisis cerebral aconsejada para ser monos perdidos, monos sin sentido. Monos de la era del vacío.
¡Que no nos dispersen con burdas falacias sobre la realidad! Salgamos de nuestras burbujas autistas y diluyámonos en una gran pompa común.
Solo así podremos volar, sólo así seremos libres en el tiempo que nos queda. Sólo así esta gran pompa podrá explotar en la cara de estos SUPER MONAZOS y hacer suficiente ruido.
Cuatro mil monos que creen que ocupan una posición respecto al mono semejante. Ese que esta un poco más arriba o más abajo. Y cuatro monos sólo los que realmente la ocupan, y manejan a todos los demás.
(Estoy rayada. Iba a hablar de algo concreto, pero yo también voy rápido... Además estoy también mosqueada con este medio de expresión. Este medio que nos individualiza aún mas, y que nos invisibiliza. Nos pensamos que es una “vía de escape”, pero habría que cuestionar el “por qué”. Queremos decir todos lo mismo, pero ni sabemos como, ni sabemos “el que”.
Ni nos vemos, ni nos tocamos, ni nos acariaciamos....
Cada uno en su burbuja...
Cada uno en solitario...
Deprimidos, vacios, y angustiados... ¿Y aún no sabemos por qué?
October 09 Trapos sucios¿Cómo me puede decir mi padre que asiente la cabeza?
Lo siento padre, pero yo me guío por tu ejemplo. Ahí va la introducción...
Ser jubilado crea un estatus determinado y como tal bien delimitado y clasificable.
Los jubilados pertenecen al gueto de “personas mayores”.
¿Cómo vemos a las personas de este grupo?
Creo que una definición aproximada podría ser:
“ Personas de recursos económicos más bien limitados, salud y vida sexual deterioradas, con opiniones políticas retrógradas, que apenas salen de casa, excepto itinerarios de “mira obras”, viajes a Benidorm, partidas de mus y petanca..etc. Caracterizados por la boina, el bastón, y por su escasa cultura y cómoda manipulación.
Las clasificaciones comportan errores. Y ahí en este error perceptivo-social se encuentra mi padre.
A mi padre la edad, lo ha vuelto más puñetero (lo digo con todo mi amor), y a su manera es todo un gran ejemplo de subversión social.
Despojado del rol trabajador, un día decidió unirse al movimiento “OKUPA”.
Su asociación esta compuesta por 15 integrantes. Está el peluquero, el cocinero, el encargado de las bebidas, el que da los chivatazos.., así hasta llegar a su puesto: El tesorero. (siempre será mas listo que yo).
El espacio ocupado son huertas, con sus respectivos terrenos abandonados. Observan un posible abandono, se acercan, comprueban.., y tras romper la cerradura, la casa y el terreno son suyos. Así de fácil.
No obstante, la cosa no se queda ahí. Los días en la huerta son amenizados por “pequeños hurtos” en las huertas contiguas.
Estos robos de propiedad quedan justificados por el comunismo que impera en su pequeño colectivo. En teoría todos son hermanos, es decir, el sujeto que sufre el robo, siempre es “el padre del hermano del amigo de la sobrina del tío “mengano”, primo a su vez... del peluquero, del cocinero.., o del tesorero.
De este modo, con esta u otra explicación “familiar”, el robo pasa a llamarse “uso y disfrute de bienes propios”. (Entre amigos...¿van a dudar de la palabra del otro?)
Por otra parte, la asociación lógicamente necesita de una administración y un mantenimiento. Para ello los excedentes de bienes no consumidos. (manzanas, peras, almendrucos y una larga lista), pasan al mercado económico; al mundillo de las transacciones.
En este sentido como los costes de producción son inexistentes, los resultados se manifiestan en festejos de chuletón, habanos y buen vino.
¡Y a vivir amigos que son dos días!
Yo, por mi parte solo quiero decir que no os fíes de las personas mayores.
Bajo esa apariencia bonachona, cansada y débil se esconde un infinito mundo lleno de posibilidades. (El saber que la justicia no tiene ya tanto peso los engorila. No pensar en el futuro, “me quedan cuatro veranos”, conlleva estas consecuencias...)
¿Y a quién no le ha atraído alguna vez saltarse las normas?
Y a ti padre: ¡estoy hasta las narices de tanta fruta y verdura! Deberías abarcar más mercado.
October 08 Esto se me va de las manos.Si, soy una continúa contradicción, y en consideración con “La eté” os diré que yo, sí que soy mala persona.
Soy autoritaria , intransigente e infundo miedo en los demás.
Mi pobre padre (a ver si lo canonizan, que los demás son de pacotilla) tiene que ver programas tipo Patricia, a escondidas en su cuarto. Lo he pillado in fraganti al entrar en su habitación, mientras se excusa: “es que lo otro esta en anuncios”. (con cara de susto).
Relegado del salón, donde la televisión hace las veces de cuadro (no tengo cuadros en las paredes), se oculta para no ser descubierto.
También soy hipócrita, y daré argumentos sólidos.
Mientras le digo al hombre: “¿Pero que estas viendo?” Yo me dedico a contar aquí mi vida, y a hablar de él y de mi.
Hace unos días me pregunto: “¡Y tú que haces tanto tiempo delante del ordenador! Después de explicarle mi adicción a los blogs, ha decidido participar. Así que cediéndome sus derechos abriré una sección nueva. “Abulia Rosa”, o algo así.
Estreno en breve. October 07 Sopa de letrasLa incertidumbre se presentó en interrogaciones. Tras notar el nudo en su garganta las lanzó al viento, confiando en él su suerte.
¿Pero que sabía el viento?
El viento no entendía las palabras y por increíble que parezca, no poseía él la fuerza para elevarlas. No era su dominio, el podía sacudir árboles e incluso quebrarlos, podía también arrasar con bosques o ciudades... Pero esta nueva misión, no estaba a su alcance.
El viento aturdido y molesto, decidió devolverlas a su boca.
El alivio había sido apenas inmediato. Ahora bajaban otra vez, recorriendo el camino inverso. Parecían más densas y pesadas en la bajada que en la subida.
Se esparcían y dividían en nuevas silabas y letras, se multiplicaban y se precipitaban en la faringe.
Tenían formas punzantes que señalaban el transcurso de su recorrido...
Se tragó la última y comprobó que el dolor desaparecía...Aglutinadas las letras pudo leer al fín la respuesta:
![]() October 06 5x2 Cinco veces dos -François Ozon-![]() Una historia sencilla, sobre la vida de una pareja, contada en cinco momentos concretos de su relación de cinco años.
¿He dicho una historia sencilla?
Pues no, sobre todo porque desde esos cinco momentos mostrados, el espectador inevitablemente se involucra en ella deshilando sentimientos, recuerdos y sensaciones propias, sobre este mundo tan complicado, curioso y lleno de casualidades, de las relaciones personales.
Sobre la mejor droga del mundo, sobre el amor...
Esto trae a mi memoria el libro de “Crimen y Castigo” de Dostoievski...Después de acompañar al joven Raskólnikov por sus vacíos existenciales, por su desdén y desidia por el medio que le rodea, por su lucha interna enfebrecida... ¿Qué es lo que le devuelve a la vida? La magia del amor... Necesito visionar el mundo desde esa perspectiva. Ver (en vez de basura, mugre y roña) margaritas , arco iris, pajaritos trinando en mi almohada, hormiguitas en el estómago, arritmias de adrenalina y demás sintomatologías que dejan a los psicotrópicos a la altura del barro. Si Raskólnikov pudo ¡nosotros también! Mirada de enamorada...Deberían de hacer farmacos de este tipo, y salir todos a la calle enfundados en la cara de tonto/a. Cambiarían tanto el mundo... En fin.., lo mío es el romanticismo...
"Todas las pasiones terminan en tragedia, todo lo que es limitado termina muriendo, toda poesía tiene algo de trágico" (Novalis) October 02 Claro y alto: El suicidioEstaba viendo el documental de “Redes”: “El suicidio” y me he decidido ha escribir literalmente alguno de sus apartados. Me parece alarmante que una de las primeras causas de mortandad en nuestras sociedades sea el “rechazo ultimo”. (“Desespero y rechazo del protagonista. De la familia, (contra ella misma y contra el que se suicida), y rechazo de la sociedad, que no entiende y ni siquiera quiere enterrarlos en el mismo sitio donde los demás”). Y sin embargo el silencio tanto entre las personas, como en los medios de comunicación, prevención.., sea prácticamente nulo. Siendo este un tema doloroso, y tabú para mí misma y para muchos de los que leéis esta entrada, me decido ha hablar de ello, dada la importancia y la gravedad que supone este acto para nuestra sociedad. Personalmente, pocos son los que quieren hablar de ello (soy una de ellas), pero después de ver este documental, veo necesario e importante alejarnos de esos miedos, y prejuicios para abordar una cuestión, que aunque no nos gusta no deberíamos obviar, ni nosotros individualmente, ni nuestro sistema colectivamente. Las cosas “no tan bonitas” también están ahí, y se trata de sacarlas de esta “oscuridad”, reflexionar y sacarlas a la luz, para después poder abordarlas, cuestionarlas y por último encontrar soluciones. Con esta entrada no quiero buscar la típica polémica sobre el suicidio. Sino que trato de encontrar las causas, y buscar los métodos (que los hay), para que este acto pueda ser evitado. “El orden del índice de suicidios es 10 veces más alto que el índice de homicidio”. Más gente se muere suicidándose, que por muerte en la calle.” “En el once de septiembre 3074 personas perdieron la vida de forma trágica en América. Cada año en EEUU, se suicidan 30.000 personas. (diez veces la cantidad de personas que murieron el 11S.), y los EEUU, no es el lugar donde hay más suicidios”. - “¿Y por qué crees que la gente que habla en los medios, suele comentar cosas como los homicidios, el abuso de menores, y sin embargo se habla tan poco de las causas y de lo extendido que esta el suicidio? - De alguna manera, muchas de las causas del suicidio nos hacen avergonzarnos. Por ejemplo a los políticos no les gusta hablar del paro, o y de los suicidios... A Margaret Tacher cuando era primer ministro no le gustó mi investigación, que demuestra que la sociedad occidental, cuando en un país aumenta el paro, también lo hace el índice de suicidios. Hoy disfrutamos de más comodidades, viajamos más y nuestras posibilidades adquisitivas han crecido. Podríamos pensar que el grado de satisfacción en nuestra sociedad es mayor, pero las cifras nos cuentan otra historia. En los últimos 40 años, la tasa de suicidio se ha incrementado en un 60%. Esto nos sitúa en las tres primeras causas de muerte entre los 15 y los 54 años... España es el país donde más se ha incrementado el número de suicidios en los últimos 25 años. Y las cifras son especialmente en los adolescentes, donde se ha cuadruplicado entre los chicos, y triplicado entre las chicas. Los cambios socioeconómicos ya sean para mejor o para peor parecen ser un factor de riesgo importante. Pero los expertos coinciden en que señalar exclusivamente, hacia la falta de estabilidad económica, a la competitividad, o a la baja tolerancia al fracaso de las sociedades modernas, es simplificar la cuestión. (Muchas son las personas célebres que han dimitido de la vida, lo que evidencia que la decisión, es el resultado de factores sociales y psicológicos muy complejos y diversos). “Resumen” de causas: - Las enfermedades mentales. - El aislamiento, la soledad y el sufrimiento del dolor. - El cambio social - Relación con las enfermedades físicas. ( por ejemplo, el comienzo de las enfermedades del VIH) - Presiones sociales particulares, en el que esas personas están más vulnerables. (momentos impulsivos, de desesperación...) El cerebro humano tiene la capacidad de abstraerse. Esta facultad nos permite crear un mundo intelectual interno. La conciencia nos hace sufrir más que al resto de los animales. El hombre carga con este arma de doble filo. Gracias a nuestra inteligencia, hemos desarrollado sociedades más avanzadas, pero al mismo tiempo, al reflexionar sobre nosotros mismos, una angustia existencial , puede aflorar y hacernos sentir mal. El estado de inapetencia, ( de adentrarse más en la mente), de incapacidad de sentir, es la enfermedad humana por excelencia: La depresión. La depresión es el producto de una mente exagerada, en la que los recuerdos del pasado y el miedo al futuro tapan el presente. En cierta manera, se puede decir, que cuando somos victimas de este mal, somos demasiado humanos. Nos olvidamos de nuestra parte más irracional, de nuestra capacidad para el placer. Salir de esta apatía es muy difícil, a veces puede resultar imposible. Y en muchas ocasiones la única salida que se ve, es el suicidio. Acabar con la vida de uno mismo, es una acción al fin y al cabo una acción muy humana. Sólo el hombre de manera plenamente consciente decide dejar de existir. Quizás es el acto más propiamente humano que nos diferencia del resto de animales. ¿Qué hacer? (Contestación de la psicóloga) El suicidio es un síndrome, que tiene unas causas siquiátricas, médicas, existenciales, culturales, de creencias... El primer factor de riesgo; los trastornos mentales, sobre todo los trastornos depresivos, sicóticos, el abuso de sustancias, o el trastorno del control de los impulsos. Si mejora la sintomatología siquiátrica mejora las expectativas de vida. - “Lo que más he aprendido, cuando sobrevive alguno de ellos, y consigues que te explique lo que ha ocurrido. Por lo general se aterrorizan, de reconocer que dentro de ellos hay alguien así que hay alguien dentro de el que le ha llevado a una situación así. Es decir, la mayoría de las personas, están en un estado (aunque sea temporal y minutos) a mi modo de ver, de profundo trastorno emocional y mental. Entonces hablar de libertad, de culpa, es como culpar a los de alrededor. - “O como decir que alguien de muerte súbita y que era valiente, o que era cobarde. ¡Vamos tan insensato!...”. Se puede hacer algo Se puede hacer desde la perspectiva social, sanitaria. Identificar grupos de riesgos.., trabajar con educadores, trabajar en centros docentes, en la universidad..., con la tercera edad, el aislamiento.., la enfermedad física. Y pensar en la posibilidad de suicidio, y no digamos nada, cuando ya se ha producido. Un gesto, una amenaza, una conducta. suicida... Cuando se ha producido un suicidio consumado, tenemos que trabajar con las personas del entorno.. Tan solo con este “resumen”, de lo que he creído más destacado, quiero decir, que sí. Que sí se debe, y se puede hablar de este tema. El suicidio puede ser evitado, pero mientras las personas tengamos miedo, y la sociedad siga avergonzándose, (haciendo juicios de valor) no estaremos avanzando precisamente... Experimento de Laboratorio El aprendizaje y la motivación están relacionados con los problemas humanos de adaptación social y de superación de obstáculos en la vida. Experimentos efectuados con animales de laboratorio, muestran también que la soledad impuesta o la superpoblación de un recinto degeneran rápidamente en la degradación del sistema inmunológico la depresión la violencia y el suicidio. En los años 70, un equipo de científicos dirigido por el psicólogo martín Seligman de la universidad de Pensilvania, analizó las reacciones de ratas de laboratorio, cuando se las enfrentaba a una descarga eléctrica no programada. De las 5 ratas de una jaula, solo una de ellas tenía la oportunidad de pulsar una palanca que evitaba la descarga a todo el colectivo. Así, si la rata (llamémosle gestora) presionaba la palanca, ninguna de ellas recibía la descarga. Las otras 4 ratas murieron en doce días. Mientras que la rata gestora murió en el tiempo esperado: 2 meses después. Lo que sumió a las demás ratas en la depresión y la muerte no fue el número de descargas, porque todas recibían las mismas. Sino la imposibilidad de hacer algo por evitarlas. Las descargas no eran evitadas por ninguna acción. Cuando pasaba la corriente no era su culpa, y cuando no se producía la descarga tampoco. Así pues no solo no tenían ningún control, sino que no podían aprender. El equipo investigador, llamó a este causante directo de la depresión, “el aprendizaje de la desesperanza”. Lo que salvó la vida a la rata que contaba con la palanca, fue la imposibilidad de interactuar con el mundo que la rodeaba. Este experimento fue uno de los pioneros en poner de manifiesto la influencia del estado de ánimo sobre el organismo. El caso de las ratas de la desesperanza, dejó claro que las relaciones con el medio son tan importantes como las relaciones con los demás. Espero haber transmitido bien el mensaje que tenía en mi mente...
"Antes de realizar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa" (Proverbio chino) October 01 "Los asesinatos de mamá" - John Waters![]() Mediante esta comedía donde reina la absurdez, se perfila una crítica mordaz a la sociedad americana, siendo este el único hilo conductor capaz de cohexionar esta disparatada película. Beverly es aparentemente un ejemplo excelente a imitar de conducta cívica. Paradójicamente su modo “políticamente correcto” de actuar, (llevado escrupulosamente por esta ama de casa) atenta contra la conducta cívica esperada. Beverly es ante todo una honrada madre, que llevada por su subjetiva visión de la justicia, no dudará en liquidar a todo aquel que sea capaz de entrometerse o cuestionar la integridad de su familia. Bajo su tierna sonrisa, será capaz de mostrar su sadismo si la situación así lo requiere. Los métodos utilizados responden a su improvisación: desde matar a su vecina con un muslo de pollo (por no rebobinar las cintas de video al entregarlas al videoclub), hasta aporrear con el teléfono la cabeza de una mujer (por usar zapatos blancos después del día del trabajo). Las costumbres no cambian, y sí tu mamá no te lo enseño, ella estará dispuesta ha hacerlo. Para una tarde de asqueo no esta mal la película... Si amas a tus vecinos, aquí te ofrecen una serie de ideas para amenizar tus días de hastío. September 25 "Los 400 golpes" - François Truffaut-París, años 50. Antonio Doiniel es un niño parisino que se siente incomprendido y desubicado, tanto en su contexto familiar como escolar.
En pleno periodo adolescente y con las figuras materna y paterna desestabilizadas, el niño se siente profundamente solo y perdido, sin ninguna estructura de apoyo, ni de guía referente.
Únicamente con su amigo René escapa de su cruda realidad, imaginando entre juegos y fechorías un lugar y un sitio posible, lejos de la hostilidad que le rodea.
400 golpes son los que a lo largo de la película el niño recibe. El primero de ellos incluso antes de nacer (puesto que su nacimiento se debió en gran parte al empeño de su abuela, ya que la madre no quería que naciera).
El director nos muestra un rostro social con dos perfiles. Por una parte la ruindad de una sociedad hipócrita, mantenida sobre falsas apariencias, donde es más importante seguir la norma por absurda y monstruosa que sea, a cuestionar otras nuevas. Todo el que se salga de la norma será proscrito y abandonado, siendo el él culpable del propio reflejo que ellos mismos crean.
Dioniel tan solo tiene doce años. Su delito no es haber robado una máquina de escribir, sino cuestionar los sistemas de valores familiares, políticos, académicos e institucionales.
Barrer la basura que uno crea y dejarla detrás de la puerta no es la solución, llegará un momento en que no puedas ni abrir la puerta y salga todo disparado cuando menos lo esperes. (Recientes sucesos en Francia)
En el final de la película, la imagen en primer plano queda detenida en los ojos del niño.
La pregunta queda en el aire, sostenida en el golpe 399 nos pregunta sobre el futuro de Doiniel. ¿Le damos el golpe definitivo? Con el golpe número 400 abocaremos al chico a la rebeldía sin retorno. ¿Queremos esto? ¿Se pretende esto? Si el método no da los resultados que esperas, ¿no será que falla algo? Dale más duro, pégale más fuerte.., te tendrá miedo y callará, pero cuando le des la espalda sólo tendrá deseos de venganza y deseará matarte.
Todo esto me hace recordar que en pleno siglo XXI, las encuestas sobre la enseñanza de los hijos, nos demuestran que un alto porcentaje de los padres defienden el "cachete".
Si, puede pareceros una tontería, "un cachete a tiempo es bueno". Yo pienso que a veces es una "salida" en un momento de arrebato de los progenitores. Cuando la madre o el padre esta completamente desesperada, puedo entender que arremeter con un tortazo, la debe dejar "muy a gusto". Lo entiendo, ¿puedo asegurar que yo no lo haría? Pero una cosa es entender esto, y otra defenderlo como método de enseñanza y verlo como algo positivo y educativo.
Yo si que tengo ganas de dar tortazos...Muchas ropitas para el bebé, accesorios, juguetitos, regalos...para cuando el niño nazca, y ni siquiera os planteáis los grandes retos de traer una criatura a este mundo.
Ni siquiera el padre y la madre están de acuerdo, ni hablan de lo que verdaderamente es importante.
¿La letra con sangre entra? GILIPOLLAS!! (Tenía que decirlo)
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Uff.., después de todo lo dicho, que nadie piense que esta peli trata del maltrato explicito y duro. Aunque hay algunos tortazos, se trata más bien del lenguaje simbólico que maneja el director. No es nada sensacionalista, y menos un dramón. (Si yo no lloro...) |
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